martes, 22 de noviembre de 2011

Deutsche Bank y Guggenheim, pillados en la 'quiebra' de Banco de Valencia

AMBOS TIENEN CERCA DEL 11% DE LA ENTIDAD INTERVENIDA POR EL FROB

 Deutsche Bank y Guggenheim, pillados en la 'quiebra' de Banco de Valencia 

Imagen de la sede central del Banco de Valencia 

 

La intervención del Banco de Valencia por parte del Banco de España provocará un agujero en Bankia, dueño de casi el 27% del capital a través de Bancaja Inversiones. No será el único damnificado. Deutsche Bank y Guggenheim, dos de los mayores inversores del mundo, también se verán afectados al ser dos accionistas de referencia de la sociedad de cartera de la caja valenciana, en cuyo capital entraron en agosto de 2007 en pleno boom bursátil.

Bancaja Inversiones (BISA) fue creada ese año por el defenestrado José Luis Olivas con el ánimo de que cotizara en bolsa en 2008. El fin era hacer una Oferta Pública de Venta (OPV) o de Suscripción (OPS) para captar recursos con los que pagar las compras a crédito que se habían hecho de participaciones tan relevantes como el 7% de Iberdrola.  Lo mismo hizo Caja Madrid poco después al constituir Cibeles, otro holding que tenía pretensiones de financiarse mediante una colocación de acciones.

A cambio de ese compromiso, Deutsche Bank y Guggenheim, que gestiona 125.000 millones de dólares en todo el mundo, invirtieron 1.350 millones en la compra del 30% de BISA, que en ese verano de 2007 tenía una cartera de participadas valoradas en 5.000 millones. Los dos socios financieros de Bancaja adquirieron su paquete con un descuento del 12% sobre el valor de las inversiones por lo que se consideraba un “préstamo” de estas dos instituciones.

Pero el estallido de la crisis bursátil impidió que BISA, como Cibeles, llegase al parqué, lo que obligó a Deutsche y Guggenheim a extender su contrato de permanencia en la filial de Bancaja. El banco alemán explicó en su día que tenía contratos de cobertura que limitaban la pérdida de su inversión como argumento para defenderse de que el valor de la cartera del holding se había depreciado en torno a un 40%.

Con la fusión de la caja valenciana y la madrileña, BISA entró a formar parte de Banco Financiero y de Ahorro (BFA), el conocido como banco malo de Bankia. Pero las participaciones se mantenían sin grandes modificaciones. Deutsche Bank controlaba un 8% de la sociedad instrumental y Guggenheim casi un 22%, si bien el fondo de capital riesgo estadounidense ya tenía parcialmente las participaciones accionariales –NH Hoteles, Enagás, Iberdrola y Banco de Valencia- por separado. 

El restante 70% quedaba en manos de BFA, que ayer se apresuró a decir que, a través del holding, sólo es dueño de una participación del 27% en el grupo financiero valenciano intervenido por el FROB. Teniendo en cuenta que su capital es de unos 1.100 millones, el riesgo del banco tóxico de Bankia es de unos 300 millones. El otro 11%, hasta llegar al 38% que ostenta BISA, se carga contra las cuentas de Deutsche Bank y Guggenheim.

Posición cubierta con derivados

Pero el banco alemán, presidido en España por Antonio Rodríguez Pina, también salió al paso al indicar oficialmente que tiene cubierta su posición con un derivado o hedge que le blinda de posibles minusvalías latentes. Dichas fuentes no quisieron concretar que coste tiene esa cobertura que le permite esquivar unas minusvalías totales de cerca de 240 millones de euros. "La inversión está asegurada", añaden.

Lo que está claro es que, de momento, mientras la gestión de Banco de Valencia esté en manos públicas, ni Deutsche Bank ni Guggenheim podrán vender. Están atrapados, como la propia Bankia, tal y como reconocen distintas fuentes próximas al banco. No obstante, ahora sus participaciones se reducirán a casi la mitad por la ampliación de capital de 1.000 millones que suscribe el Estado. La firma neoyorquina tenía hasta la fecha un paquete indirecto del 8,53% de Banco de Valencia, mientras que Deutsche Bank rozaba el 3%.

 

 

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