domingo, 5 de febrero de 2012

Crónicas del despilfarro: Asturias, millones de euros enterrados en las minas

LA REGIÓN SE ENRIQUECIÓ GRACIAS AL PLAN DEL CARBÓN APROBADO EN LA ERA AZNAR 

 

 Crónicas del despilfarro: Asturias, millones de euros enterrados en las minas 

Palacio de Congresos de Buenavista, en Oviedo. 

 

Incapaz de llegar a acuerdos con el PP, Francisco Álvarez Cascos ha convocado elecciones anticipadas para el 25 de marzo e intentar hacerse con el control absoluto de la Cámara regional.

En los ocho meses que ha estado al frente del Principado de Asturias, Cascos echa en cara a Vicente Álvarez Areces, su antecesor socialista, que haya desperdiciado gran parte de los cientos de millones de euros que el primer gobierno del PP de José María Aznar donó a siete comunidades autónomas que vivían del carbón y donde Asturias salió la más beneficiada. Aquella lluvia de millones se ha traducido en varias autovías, muchos museos y pocas empresas nuevas. Los prejubilados del sector hace tiempo que huyeron hacia climas más cálidos. 

Oviedo iba a ser la única ciudad del mundo con dos edificios del arquitecto Santiago Calatrava,  pero tras el fracaso de las ‘trillizas’, la capital asturiana se quedó solo con el Palacio de Congresos de Buenavista, el edificio más caro de todo el Principado (350 millones), el que más problemas ha sufrido durante su construcción por su difícil encaje arquitectónico dentro de la ciudad y, sobre todo, por su imposible rentabilidad, convirtiéndolo en uno de los mejores ejemplos de despilfarro de los últimos años.  

“No se pueden impulsar proyectos y actuaciones si las arcas autonómicas están vacías”. Bajo esta premisa, Cascos cogió esta primavera la batuta de Asturias y anunció cómo iba a acabar con el despilfarro: reduciría los puestos eventuales de la Administración, los cargos de confianza, los vehículos oficiales, los teléfonos móviles… y la subvención a la Radio Televisión Pública Asturiana. 

En ocho meses, ha denunciado 211 millones de facturas olvidadas en un cajón y el falseamiento de las cuentas públicas en cientos de millones a través de sociedades instrumentales, como la Junta de Saneamiento.

El puerto de El Musel, soñado por el socialista Areces, lo inauguró el ex ministro de Fomento José Blanco. Los trabajos estuvieron rodeados de una gran polémica, primero por el presunto sobrecoste en el que se incurrió al realizarlos, y segundo sobre la gestión de las obras que provocó paralizaciones de las empresas reclamando por el incumplimiento de las condiciones pactadas. 

La ampliación del súperpuerto fue en 2005 la obra pública con mayor presupuesto adjudicada de una sola vez en el Principado, y tras incrementar sucesivamente su cuantía, antes de las elecciones municipales, ni el gobierno central ni el autonómico quisieron dar una cifra exacta de lo que costó. 

Quince millones para siete proyectos en las Cuencas 

El desembolso nada tiene que envidiar el Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA), a cuyo levantamiento se destinaron 296 millones de euros. Otros 44 millones fueron enviados al Centro Cultural Oscar Niemeyer. Puestos a construir, Asturias levantó museos de la minería de montaña, del urogallo, de la trucha, del queso, de la vía Carisa y hasta del movimiento obrero, con cargo a las partidas de reactivación de las comarcas carboneras. Siete grandes proyectos de las Cuencas mineras, en conjunto, “enterraron” 15 millones de euros. 

La residencia de estudiantes del campus universitario de Barredo, en Mieres, costó 4,1 millones de euros y se cerró un año después de su inauguración; 720.000 euros que el ayuntamiento de Aller recibió de los fondos mineros se destinaron a un centro educativo cerrado al público y que solo utilizan los alumnos del colegio público. 

En Sobrescobio se levantó un centro de recuperación de la fauna del parque natural de Redes, al que se destinó 4,5 millones. De los fondos mineros salieron también los dos millones de euros que costó el Museo de la Lechería y de los euesos de Morcín, y casi un millón para el centro de interpretación lavianés de Coto Musel.

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